Las claves que debes saber para usar un desfibrilador y salvar la vida de alguien que sufre un paro cardíaco

Usualmente los podemos ver en los lugares públicos donde vamos, se encuentran a la vista de todos, y la mayoría ignora como utilizarlos, e incluso para qué sirven. En este post aprenderás lo que necesitas saber para usar un desfibrilador cuando una persona ha sufrido un paro cardíaco.

 

El uso apropiado y oportuno de estos aparatos puede salvar la vida de una persona tras un paro cardíaco así que es determinante saber emplearlos.

 

Hay desfibriladores semiautomáticos que ofrecen las instrucciones en audio de forma sencilla, explicando cada paso para que cualquier persona sea capaz de usarlos al momento de una emergencia.

 

Pese a esto, estudios internacionales han revelado que la mayoría de la gente aun conociendo como usarlos, no se atrevería ni siquiera a intentarlo, pues temen empeorar la condición del agravado. A pesar de ello, esta creencia debe ser combatida, enseñando la importancia de la atención inmediata mientras se acude a un hospital.

 

Así que frente a una emergencia, en primer lugar se debe pedir ayuda a los servicios médicos especializados, pero mientras estos llegan, es vital la actuación de quienes estén presentes.

 

Un médico indicará que la reanimación cardiopulmonar es lo indicado mientras se busca el desfibrilador más cercano. Si se tiene un desfibrilador semiautomático, esta máquina indicará si el paciente realmente requiere una descarga.

 

Así que con ello, se estará a salvo de tomar esa importante decisión, pues el artefacto decide si es necesario su uso y además impide que se valide esta arbitrariedad si no es recomendada.

 

Las instrucciones para su uso son muy sencillas y no requiere formación previa para utilizarlo.

 

Los desfibriladores semiautomáticos operan de una sola manera. Todos cuenta con un botón para el encendido y además dos electrodos o parches que se deben colocar sobre el pecho del paciente.

 

Estos parches cuentan de manera ilustrativa con dibujos que señalan dónde se deben colocar.

 

Una vez que se ha encendido, la máquina arranca, dando instrucciones muy simples sobre el procedimiento. Antes de darle al impulso eléctrico, el desfibrilador realiza un análisis del ritmo cardíaco del paciente, indicando en ese momento un mensaje como: “En análisis del ritmo cardíaco, por favor no tocar al paciente”.

 

Posteriormente, avisará si es necesario dar la descarga. Para lo cual es importante mantenerse alejado del agraviado. Luego es posible que la máquina recomiende realizar una resucitación cardiopulmonar, y en seguida efectuará otro análisis del regularidad cardíaca.

 

En medio del proceso en importante poner atención al paciente quien deberá empezar a dar señales de vida o reaccionará, preparando el espacio para que intervenga a ayuda médica.

 

De acuerdo a estudios internacionales, la posibilidad de supervivencia tras un paro cardíaco es de apenas un 10%. Cabe destacar que si se emplea un desfibrilador entonces la tasa de dicha probabilidad pueden alcanzar un 25%, aproximadamente.